miércoles, 1 de junio de 2016

Pimientos rellenos fríos


Los pimientos rellenos en frío son una opción muy buena para cualquier época del año, pero más para el buen tiempo. Tienen la ventaja de que son mucho más ligeros y bajos en calorías pues no llevan bechamel, ni van fritos y rebozados, como los que se toman calientes. Además su elaboración es mucho más sencilla.
Son muy versátiles porque se pueden servir como aperitivo o como plato, que puede servirse de primero o de segundo. 

Ingredientes:

  • Un bote de pimientos del piquillo enteros de buena calidad.
  • Como una docena de langostinos cocidos.
  • Huevos cocidos (uno o dos, depende de la cantidad que queráis hacer y de las proporciones y lo que queráis que predomine)
  • Una latita pequeña de bonito en aceite.
  • Brotes tiernos de lechuga y rúcula.
  • Aceitunas verdes sin hueso (se pueden deshuesar, pero yo suelo tener paquetes de aceitunas sin hueso para este tipo de platos porque es mucho más rápido)
  • Mayonesa (esta vez la eché de bote, pero me gusta hacerla yo misma)
Modo de preparación:

Se pica el huevo, las colas de los langostinos y el atún y se mezcla. Si has cocido los langostinos en casa, puedes aprovechar para hacer un caldo base para sopa, arroz, etc.


Añade la lechuga y la rúcula picaditas en trozos pequeños. Como mejor se hace es con una tijera. 


Añade las aceitunas picadas en cuatro trozos cada una 


Revuelve todo para que quede bien mezclado.


Añade la mayonesa, procurando no echar mucha de golpe porque se puede añadir, pero nunca quitar. Vas revolviendo y, si ves que queda muy seco, añade un poco más. A mí no me gusta que esté impregnado de salsa; prefiero que no haya demasiada para que no se coma el sabor del resto de los ingredientes.



Ahora coge los pimientos, que habrás dejado escurrir en un colador o tamiz, de uno en uno con la mano izquierda, como se ve en la foto y los vas rellenando con una cucharita de postre, empujando hacia abajo para que se rellenen bien hasta el fondo.


Los colocamos en un plato y los metemos al frigorífico. Los sacamos una hora antes de comer para que no estén demasiado fríos porque en ese caso, el sabor es menos patente.


Esta es la manera en que los hice la última vez, pero puede haber muchas variantes: añadir aguacate, echar patata cocida en vez de langostinos (los estaremos rellenando de ensaladilla rusa) y todo lo que se os ocurra.

*Fotos propias.

8 comentarios:

  1. Mmmmm, me la apunto. Yo alguna vez los he hecho de ensaladilla, los dejo preparados y si vuelvo a casa tarde ya tengo la cena preparada.
    Un besito.

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    1. La verdad es que se hacen en un momento, se conservan bien y encima no hay que calentarlos. Ideales para tener de reserva en ciertas ocasiones. Y se pueden rellenar de cualquier cosa que se nos ocurra.
      Un beso.

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    1. Sí, estaban muy buenos y son fáciles.
      Un abrazo.

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  3. Por dios, que buena pinta. Me lo apunto

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    1. Tienen buena pinta, están buenos y son muy fáciles. Encima se pueden rellenar de muchas cosas. No se puede pedir más.
      Un beso Marina y bienvenida.

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  4. Yo los suelo hacer de chaka, huevo duro y bacalao, o de jamón, todo le va bien, es a veces lo que tengas por casa. Un abrazo

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    1. Sí. Yo los hago también de una especie de salpicón de marisco, pero la ensaladilla rusa es mi debilidad.
      Un beso

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