martes, 9 de febrero de 2016

Brioche relleno de cabello de ángel, nueces y pepitas de chocolate.


Hacía tiempo que quería hacer un brioche relleno, al estilo de uno que venden en unas confiterías de León que para mí, fuera de Francia, es el mejor que he probado. Encontré varias recetas en internet y las fui mezclando, completando una con otra, y finalmente realicé esta que quedó muy buena.
Ingerdientes:
  • 200 gramos de leche (o 200 cc. viene siendo lo mismo, pero si pesas la leche en la Thermomix, serían gramos)
  • Unos 25 gramos de levadura fresca de panadería o un sobre de levadura liofilizada de panadería (no sirve la levadura química tipo Royal o el polvo de hornear; tiene que ser levadura de panadería)
  • 2 huevos
  • 50 gramos de azúcar
  • Una cucharadita de sal
  • 550 gramos de harina
  • 50 gramos de aceite de oliva (puede ser mantequilla o aceite de girasol)
  • Cabello de ángel (yo lo compro en conserva, pero se puede hacer en casa)
  • Nueces peladas y cortadas en trozos no muy grandes.
  • Pepitas de chocolate.
  • Agua de azahar y canela (opcional)
  • Aceite para untar el molde.
Modo de preparación
Templamos la leche ligeramente en el microondas y disolvemos la levadura hasta que esté totalmente mezclada, añadimos los huevos previamente batidos, el azúcar, la sal y la harina y amasamos bien durante quince minutos. se puede hacer en robot o en panificadora con el programa de masa.
Se deja en un sitio templado tapado con un paño, entre una y dos horas, hasta que doble el volumen (si se hace en panificadora, después del programa de masa ya habrá subido; en Thermomix yo lo dejo en el propio vaso tapado con un paño; se puede dejar en la nevera de un día para otro para que suba lentamente).
Por otra parte se hace el relleno mezclando cabello de ángel, nueces troceadas y pepitas de chocolate y canela si se quiere. Si vemos que queda muy seco, se pueden añadir unas gotitas de agua de azahar o algún otro líquido (incluso un poquito de agua). Las cantidades de cada cosa serán al gusto de cada uno.
Después de esto, se saca y se amasa un poco para que pierda el aire. Se divide en varias bolas (yo en siete) una un poco más grande.
Se coge un molde desmoldable de unos 25 cm de diámetro y se forra el fondo y el lateral con papel de hornear. 
Se coge cada bola, se estira con el rodillo y se le pone un montón de masa en el centro. Se cierra enroscando y se hace una bola. 




Se ponen las bolas en el molde forrado de papel y untado de aceite, formando un círculo y la más grande en el centro.


Dejamos en un sitio cálido otra hora o dos horas hasta que aumente y doble el volumen (también se puede meter en el horno a 40 o 50 grados con aire si tiene, y habrá subido en 20 minutos). Lo pintamos con huevo batido o mantequilla y lo ponemos al horno precalentado a lo que cada horno requiera (entre 180 y 220 grados según ejemplar de horno). Lo dejamos hasta que esté dorado y... a merendar.



Recomiendo que se rellene sin miedo. Yo me quedé sin relleno antes de acabar y preparé más sobre la marcha, aun así, creo que lo rellené poco. Un poco más de relleno lo hace más sabroso y jugoso.
* Fotos propias

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